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¿Quien no ha observado los efectos de esta enfermedad alguna vez en su acuario? Quizás sea el punto blanco con la primera enfermedad que se topa el acuariófilo novel al montar su acuario. El patógeno causante es un protozoo del grupo de los ciliados de 1 mm de diámetro como máximo y forma esférica rodeada de cilios homogéneamente que penetra en la capa exterior de la epidermis del pez provocando una reacción celular que deja ver a simple vista un puntito blanco en la piel del animal parasitado.
Ciclo biológico del patógeno:
Esta enfermedad esta causada por el protozoo ciliado Ichthyophthyrius multifilis. Este patógeno atraviesa la primera capa de la piel, la epidermis, sin llegar a la dermis habitualmente, alimentándose del fluido que circula entre las células cutáneas hasta llegar a la fase Trofonte, o sea, la etapa en la que alcanza la madurez sexual. Esta etapa se alcanza al cabo de unas 3 semanas como máximo dependiendo de la temperatura del medio.
Como defensa, el pez envuelve al patógeno con células dérmicas dando lugar al puntito blanco que se observa a simple vista. En algunos de estos “quistes” se ha observado que hay varios ejemplares de I. multifilis aunque por lo general suelen estar solos.
Una vez el ciliado esta maduro atraviesan la membrana que el pez había creado a su alrededor y caen al fondo del acuario para perpetrar su reproducción asexual. Una vez fuera del pez y sedimentado (En peces muertos, muchas veces no abandonan el cuerpo y el proceso sigue dentro de la epidermis), el protozoo crea una capa mucosa alrededor de su cuerpo enquistándose dentro.
Empieza la división mitótica para dar lugar a unos cuantos cientos de protozoos iguales al original. Tras la lisis (rotura de la membrana del protozoo original) los nuevos ciliados salen en busca de sus huéspedes. Esta fase se denomina Tomito. Durante esta fase el protozoo tiene una natación activa y busca activamente la epidermis de cualquier pez a su abasto para poder nutrirse.
Si tras 36 horas no encuentran un huésped mueren por inanición, cosa que puede ser útil de cara a su eliminación en ausencia de medicamentos. Además esto evidencia la facilidad de propagación en acuarios, donde es fácil encontrar un huésped, pero no en libertad, donde la concentración de peces es infinitamente menor.
Especies de destino:
Todas las especies de peces de agua dulce son susceptibles a ser parasitadas por este protozoo.
Síntomas:
Puntitos blancos de tamaño variable repartidos por todo el cuerpo, empezando por aletas y más tarde por el resto del organismo. El pez se rasca continuamente contra la decoración y todo del tanque con la intención de librarse del parásito, pudiéndose hacer yagas en la piel. Si el protozoario se localiza en branquias, de observan molestias respiratorias en el pez.
Causas:
Esta enfermedad esta activa durante todo el año, no obstante se acentúa en primavera y otoño, por lo que lo más probable sea que el principal causante sea una variación térmica (cambio de temperatura). A todo esto un factor importante de propagación de esta y otras enfermedades es el estrés, a los peces asustados y/o estresados, les disminuyen drásticamente las defensas por lo que los patógenos pueden atacarlo con mayor facilidad.
Tratamientos:
Al ser una de las enfermedades más comunes, existen numerosos preparados en los comercios especializados para atajarla rápidamente. Los principios activos que deben levar los medicamentos comerciales para tratar esta enfermedad son Acriflavina, Cloramina, Tripaflavina o verde de malaquita. Algunas dosis son:
Verde de Malaquita: 0.5 mg por cada 10 litros.Verde de Malaquita: 0. 01 g cada 10 litros en baños diarios de 4 a 5 horas.Acriflavina: 1g cada 100 litros. (Ideal para tetras, ya que no soportan bien el verde de Malaquita)Cloramina: 1 g cada 15 litros en baños diarios de 2 a 4 horas.
Aunque algunos textos indican que aumentando la temperatura progresivamente hasta los 30 grados se obtienen resultados satisfactorios en la eliminación de este patógeno debido a que se interrumpe el ciclo vital del ciliado, cabe decir que a esas temperaturas muchas especies de peces y plantas de acuario podrían, si no sucumbir alcanzar niveles de estrés importantes. Dependiendo de la especie, yo recomendaría aumentar la temperatura y aplicar un medicamento de alguna marca comercial competente.
Cabe señalar que el desarrollo de este protozoo se suspende por completo por debajo de un pH 5.5, por lo que peces mantenidos en aguas ácidas raramente se contagian de esta enfermedad.
Precauciones:
Nunca medicar si estamos filtrando con carbón activo, ya que este absorberá el medicamento. Evitar medicar si en el acuario hay invertebrados (Cangrejitos, gambitas, caracoles...) ya que la medicación puede ser letal para ellos también.
Después de medicar se harán cambios parciales y se filtrará con carbón para eliminar todo resto de medicamento. Nunca se debe medicar preventivamente, ya que lo único que conseguiremos es crear cepas resistentes que cuando se hagan patentes serán difíciles de erradicar, además del hecho de que cada vez que medicamos dañamos o eliminamos toda la filtración biológica del tanque.
Bibliografia:
Jimeno, A. LAS ENFERMEDADES DE LOS PECES
DE ACUARIO. Ed de Vecchi. 1993. Barcelona.
Schubert, G y Untergasser, D. EL NUEVO LIBRO
DE LAS ENFERMEDADES DE LOS PECES. Ed
Tikal. Premià de Mar.
Millefanti, M. LAS ENFERMEDADES DE LOS
PECES DE ACUARIO. Ed de Vecchi. 1997.
Barcelona.
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